El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, se pronunció este miércoles sobre los recientes cambios en la cúpula militar ucraniana, afirmando que es un signo de que el régimen de Kiev "se está tambaleando desde dentro".
"Bueno, eso no nos corresponde comentarlo. No creo que esto lleve a algún cambio en el frente. La dinámica allí es bien conocida", afirmó a los periodistas. "Nuestras fuerzas armadas continúan llevando a cabo acciones ofensivas en el marco de la operación militar especial a lo largo de todo el frente", continuó.
Según Peskov, esos cambios demuestran que "el régimen de Kiev se está tambaleando desde dentro", una situación que asegura "es evidente a simple vista".
Cambios en la cúpula militar ucraniana
Este martes, el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, anunció el nombramiento de Mijaíl Drapaty como nuevo comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, quien sustituirá en el puesto a Alexánder Syrski, que fue destituido tras las protestas en el país por la salida de Mijaíl Fiódorov del cargo de ministro de Defensa.
"Se ha decidido que Mijaíl Drapaty será el nuevo comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Junto con Mijaíl, [el ministro interino de Defensa] Yevgueni Jmara y [el subjefe de la Oficina de Zelenki] Pável Palisa, se ha definido cómo debe renovarse la estructura del Estado Mayor de las FF.AA. de Ucrania", publicó en Telegram.
Protestas y descontento militar
El despido de Fiódorov desató una ola de manifestaciones en las principales ciudades de Ucrania. Miles de manifestantes salieron a las calles de Kiev, Lvov, Odesa y Dnepr exigiendo la reincorporación del funcionario. La mayor concentración tuvo lugar frente a la Oficina Presidencial en la capital, donde carteles denunciaban lo que los asistentes consideran una decisión arbitraria de Zelenski.
La destitución también generó malestar en las Fuerzas Armadas. El coronel Pável Elizárov, subcomandante de las Fuerzas Aéreas de Ucrania, presentó su renuncia en señal de protesta, calificando la salida de Fiódorov como "un gran mal" para la capacidad defensiva del país.
Medios locales apuntan a que en los círculos de poder del régimen ucraniano se percibía a Fiódorov como un potencial rival político de cara a futuras elecciones.


