Los partidos de extrema izquierda y extrema derecha de España han coincidido en pedir la exclusión de Marruecos como coorganizador del Mundial de Fútbol de 2030, que también se disputará en España y Portugal.
Las declaraciones llegan en un momento de creciente tensión tras las sospechas de que Rabat facilitó la entrada de decenas de miles de migrantes marroquíes en el enclave español de Ceuta, situado en el norte de África.
La iniciativa de Sumar
La formación de izquierda Sumar, integrante del Gobierno de coalición de Pedro Sánchez, insta al Ejecutivo a trasladar formalmente a la FIFA, a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y al Gobierno portugués "la necesidad de realizar una revisión y evaluación específica del actual modelo de organización conjunta" del torneo.
Desde el partido sostienen que la situación "obliga a exigir a quienes participan en su organización un respeto efectivo y continuado de los derechos humanos, de la legalidad internacional y de los principios democráticos que deben regir la actuación de los poderes públicos".
La postura de Vox
Menos de un día después, el partido de extrema derecha Vox presentó una iniciativa prácticamente idéntica. En ella sostiene que Marruecos ha demostrado que "no es un socio leal, ni para organizar un evento deportivo de esta magnitud ni para ninguna cuestión de vecindad".
"El Gobierno debe oponerse a cualquier decisión que relegue el protagonismo de España o sitúe la final de la Copa Mundial de 2030 fuera de nuestro país", reclama Vox, que considera que ceder ante las demandas de Rabat para acoger la final de un acontecimiento tan relevante supondría "una humillación deliberada que debe ser evitada con toda energía".
Además de Sumar y Vox, la formación de extrema izquierda Podemos y el partido ecologista portugués Livre también han pedido que España y Portugal organicen el Mundial de 2030 sin la participación de Marruecos.
Las sospechas sobre Rabat
La coincidencia entre fuerzas situadas en los extremos del espectro político español se produce después de que surgieran sospechas de que Rabat permitió deliberadamente el paso de decenas de miles de migrantes hacia Ceuta la semana pasada.
¿Por qué Ceuta pertenece a España, pero está en África?
El Gobierno de Pedro Sánchez, por el momento, evita señalar directamente a Marruecos y centra sus esfuerzos en gestionar las consecuencias de la crisis.
😱 AVALANCHA masiva de MIGRANTES llega a España
— Sepa Más (@Sepa_mass) July 30, 2026
Miles de migrantes han llegado a la ciudad autónoma española de Ceuta, en el norte de África. Ante la magnitud de la situación, las autoridades solicitaron a Madrid la declaración de la emergencia nacional. pic.twitter.com/zY990G5NxL
No es la primera vez que Rabat utiliza los flujos migratorios como instrumento de presión diplomática. En el pasado, Marruecos recurrió a tácticas similares para presionar tanto a España como a Francia en respuesta a sus posiciones sobre el Sáhara Occidental, territorio cuya soberanía reclama.
En esta ocasión, los motivos exactos de la actuación marroquí siguen sin estar claros. Un análisis publicado por Le Monde planteó la posibilidad de que la maniobra busque presionar a España como primer paso hacia un eventual intento de modificar el estatus de Ceuta, considerada por Rabat como un territorio ocupado ilegalmente.
Entre algunos analistas gana fuerza la hipótesis de que los principales beneficiarios de esta nueva crisis migratoria en la periferia europea podrían ser Estados Unidos e Israel, dos países cuyas relaciones con Madrid atraviesan un momento especialmente tenso.



